quinta-feira, 7 de março de 2013

Un río de dolor desbordó el último adiós


Familiares de Chávez, los principales dirigentes del gobierno venezolano y dignatarios extranjeros como Evo Morales, José Mujica y Cristina Kirchner se confundieron entre los miles de venezolanos que salieron a dar la despedida.

 
 
 Por Mercedes López San Miguel

Desde Caracas

El Paseo de los Próceres de Caracas se colmó de venezolanos y venezolanas de todas las edades que caminaban cantando o en silencio, algunos secándose las lágrimas de sus mejillas, otros gritando “uh, ah, Chávez no se va”, mientras los incesantes bocinazos de fondo de las motos y algunos vehículos pedían el paso hacia la Academia Militar del Fuerte Tiuna, adonde fueron llevados los restos de Hugo Chávez. Puertas adentro de la Academia Militar se celebró una ceremonia religiosa en la que participaron los familiares del presidente venezolano fallecido el martes tras una larga batalla contra el cáncer, acompañados de los principales dirigentes del gobierno, entre ellos, el vicepresidente Nicolás Maduro, el canciller Elías Jaua y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Estaban allí presentes frente al féretro cubierto por la bandera venezolana la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner –junto a su hermana Giselle–; sus pares de Uruguay y Bolivia, José Mujica y Evo Morales, así como la senadora y esposa de Mujica, Lucía Topolansky.
La Academia Militar fue elegida para las exequias porque para Chávez era su segundo hogar. Allí comenzó todo, había dicho el líder venezolano en una entrevista con José Vicente Rangel. El mundo militar, la nostalgia de su pueblo Barinas a sus 17 años, cuando era cadete, sus ascensos, su conciencia del poder. Un lugar que dejó huella en la vida del líder bolivariano. En el salón Simón Bolívar se instaló una capilla ardiente, en donde será velado hasta el funeral de mañana viernes. Durante la ceremonia de ayer en la tarde, Kirchner, Mujica, Morales y Topolansky fueron los primeros en pararse alrededor del féretro como guardia de honor; sus rostros mostraban un absoluto sobrecogimiento. Cuando les tocó el turno a las hijas de Chávez, el aplauso fue prolongado. La Presidenta argentina tenía previsto un encuentro con las hijas de Chávez, María Gabriela, Rosinés y Rosa Virginia, y otros integrantes de la familia del líder venezolano al término de la ceremonia.
Afuera, en las inmediaciones, los seguidores del mandatario que gobernó 14 años lo recordaban con el slogan de campaña de octubre pasado: “Chávez corazón del pueblo”, muchos vestidos con remeras y boinas rojas. “¿Eres argentina, no?”, preguntó un hombre de mediana edad que dijo haber llorado desde que supo que Chávez murió. “Tú tienes una tremenda presidenta. Se compara con Eva Perón, ¡nos sentimos argentinos, tú eres venezolana!”, dijo con el ánimo exaltado Joaquín Pineda, un herrero y soldador de Pdvsa, la petrolera venezolana.
“¡Arriba Nicolás Maduro, carajo!”, gritó un joven mientras caminaba con paso firme para despedir al mandatario. Antes de su última operación Chávez había señalado al vicepresidente Maduro como su delfín político en caso de que él no siguiera en el poder a causa de su enfermedad. Por el Paseo de los Próceres, la despedida se mezclaba con consignas políticas de campaña, como si entre las muestras de cariño y dolor existiera la conciencia de que el legado del presidente fallecido debía continuar. Parado entre la gente, el joven Irving Berlotti dijo que tras la partida de Chávez, cuando se haga un llamado a elecciones anticipadas, él va a votar por el oficialismo. “Uno va a seguir con la línea que dejó Chávez. Es triste haber perdido un líder a nivel internacional, el presidente que más ha influido en la historia de Venezuela que conocí en mi corta edad”, dijo Irving, de 32 años y empleado administrativo. Maduro, de 50 años, será el candidato oficialista para las elecciones presidenciales que deberán “proceder” en un plazo de 30 días, según indica la Constitución, probablemente contra el líder opositor Henrique Capriles, de 40 años, quien perdió ante Chávez en octubre pasado como líder de la Mesa de la Unidad Democrática.
A una mujer que esperaba en la fila para poder pasar y decirle adiós a Chávez se le humedecieron los ojos al recordarlo. “Nos duele en el alma que se haya ido. Estoy muy triste”. dijo Rosa Aldana. Y siguió: “Chávez dejó enseñanzas, nos dejó las misiones sociales para ayudar a los pobres, se ocupó de las viviendas. Algunas personas no lo quieren aceptar”. La acompañaba unos pasos atrás su vecina, Sofía Bordones, conmovida. “Siento que es algo demasiado triste. Y espero que el gobierno siga con sus proyectos, con sus misiones”, agregó la empleada de un laboratorio clínico, de 52 años, vestida con una remera roja y una visera al tono.
Poco tiempo antes había pasado por ahí el auto con el féretro rodeado de una multitud que lo saludaba. La madre de Chávez, Elena Frías, se apoyaba en él, llorando. Maduro, vestido con una campera deportiva con los colores venezolanos, había participado del cortejo junto al presidente boliviano Evo Morales, ministros y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. La marcha había salido del Hospital Militar, donde estuvo internado Chávez las últimas dos semanas desde que regresó de Cuba y poco a poco las calles se fueron llenando de seguidores. Chávez estuvo en La Habana desde el 9 de diciembre hasta el 18 de febrero, cuando regresó a su país.
Un señor de gorra con una V dijo que caminó desde el Hospital Militar porque quería despedir físicamente al comandante. “En mi mente va a estar presente siempre. Tenemos que seguir pá’lante los lineamientos que dejó, sea con Maduro o Diosdado”, dijo Dany Avila, refiriéndose a los dos pesos pesado del chavismo, de quienes se comenta que existe una rivalidad por ganar espacios de poder. De hecho, los medios resaltaron durante el día que no quedaba claro quién asumirá la presidencia hasta que se llame a elecciones. Como no hubo una jura de un nuevo gobierno, los “maduristas” sostienen que este momento forma parte del gobierno anterior y por eso le corresponde al vicepresidente ocupar ese cargo. En cambio, los “cabellistas” afirman que cuando se produce la ausencia absoluta del mandatario en los primeros cuatro años del gobierno, la Carta Magna estipula que es el presidente de la asamblea quien asume.
“Si viene otro presidente va a ser Maduro, seguiremos con él”, dijo Aloisa Aldana, ama de casa que apoya al vicepresidente “porque Chávez lo eligió a él”. A la mujer le quedaba un buen rato para poder despedirse de Chávez. Secándose los ojos con un pañuelo, Aloisa dijo que estaba agradecida por las misiones sociales. “Este gobierno me ayudó con la operación de mi nieta y para que pueda comprarle la medicina.” Otros como ella juntaban recuerdos y añoranzas para estar allí presentes. Como un pedacito del poema que escribió Chávez en sus días en la Academia Militar y que una vez leyó en su programa Aló Presidente: “Adelante centauros / al galope con la lanza en alto / hacia el horizonte del siglo XXI”.

mercelopez@pagina12.com.ar

quarta-feira, 6 de março de 2013

Recordando Chavez: expulsão de diplomata dos EUA em apoio a Bolívia

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=i8qfjQcJqjI


¡Gloria al bravo Chávez!


Por Atilio A. Boron

Cuesta muchísimo asimilar la dolorosa noticia del fallecimiento de Hugo Chávez Frías. No puede uno dejar de maldecir el infortunio que priva a Nuestra América de uno de los pocos “imprescindibles”, al decir de Bertolt Brecht, en la inconclusa lucha por nuestra segunda y definitiva independencia. La historia dará su veredicto sobre la tarea cumplida por Chávez, aunque no dudamos que será muy positivo. Más allá de cualquier discusión que legítimamente puede darse al interior del campo antiimperialista –no siempre lo suficientemente sabio como para distinguir con claridad amigos y enemigos- hay que partir reconociendo que el líder bolivariano dio vuelta una página en la historia venezolana y, ¿por qué no?, latinoamericana. Desde hoy se hablará de una Venezuela y Latinoamérica anterior y de otra posterior a Chávez, y no sería temerario conjeturar que los cambios que impulsó y protagonizó como muy pocos en nuestra historia llevan el sello de la irreversibilidad. Los resultados de las recientes elecciones venezolanas –reflejos de la maduración de la conciencia política de un pueblo- otorgan sustento a este pronóstico. Se puede desandar el camino de las nacionalizaciones y privatizar a las empresas públicas, pero es infinitamente más difícil lograr que un pueblo que adquirió conciencia de su libertad retroceda hasta instalarse nuevamente en la sumisión. En su dimensión continental, Chávez fue el protagonista principal de la derrota del más ambicioso proyecto del imperio para América Latina: el ALCA. Esto bastaría para instalarlo en la galería de los grandes patriotas de Nuestra América. Pero hizo mucho más.
Este líder popular, representante genuino de su pueblo con quien se comunicaba como nunca ningún gobernante antes lo había hecho, sentía ya de joven un visceral repudio por la oligarquía y el imperialismo. Ese sentimiento fue luego evolucionando hasta plasmarse en un proyecto racional: el socialismo bolivariano, o del siglo veintiuno. Fue Chávez quien, en medio de la noche neoliberal, reinstaló en el debate público latinoamericano -y en gran medida internacional- la actualidad del socialismo. Más que eso, la necesidad del socialismo como única alternativa real, no ilusoria, ante la inexorable descomposición del capitalismo, denunciando las falacias de las políticas que procuran solucionar su crisis integral y sistémica preservando los parámetros fundamentales de un orden económico-social históricamente desahuciado. Como recordábamos más arriba, fue también Chávez el mariscal de campo que permitió propinarle al imperialismo la histórica derrota del ALCA en Mar del Plata, en Noviembre del 2005. Si Fidel fue el estratega general de esta larga batalla, la concreción de esta victoria habría sido imposible sin el protagonismo del líder bolivariano, cuya elocuencia persuasiva precipitó la adhesión del anfitrión de la Cumbre de Presidentes de las Américas, Néstor Kirchner; de Luiz Inacio “Lula” da Silva; y de la mayoría de los jefes de estado allí presentes, al principio poco propensos –cuando no abiertamente opuestos- a desairar al emperador en sus propias barbas. ¿Quién si no Chávez podría haber volcado aquella situación? El certero instinto de los imperialistas explica la implacable campaña que Washington lanzara en su contra desde los inicios de su gestión. Cruzada que, ratificando una deplorable constante histórica, contó con la colaboración del infantilismo ultraizquierdista que desde dentro y fuera de Venezuela se colocó objetivamente al servicio del imperio y la reacción.
Por eso su muerte deja un hueco difícil, si no imposible, de llenar. A su excepcional estatura como líder de masas se le unía la clarividencia de quien, como muy pocos, supo descifrar y actuar inteligentemente en el complejo entramado geopolítico del imperio que pretende perpetuar la subordinación de América Latina. Supeditación que sólo podía combatirse afianzando –en línea con las ideas de Bolívar, San Martín, Artigas, Alfaro, Morazán, Martí y, más recientemente, el Che y Fidel- la unión de los pueblos de América Latina y el Caribe. Fuerza desatada de la naturaleza, Chávez “reformateó” la agenda de los gobiernos, partidos y movimientos sociales de la región con un interminable torrente de iniciativas y propuestas integracionistas: desde el ALBA hasta Telesur; desde Petrocaribe hasta el Banco del Sur; desde la UNASUR y el Consejo Sudamericano de Defensa hasta la CELAC. Iniciativas todas que comparten un indeleble código genético: su ferviente e inclaudicable antiimperialismo. Chávez ya no estará entre nosotros, irradiando esa desbordante cordialidad; ese filoso y fulminante sentido del humor que desarmaba los acartonamientos del protocolo; esa generosidad y altruismo que lo hacían tan querible. Martiano hasta la médula, sabía que tal como lo dijera el Apóstol cubano, para ser libres había que ser cultos. Por eso su curiosidad intelectual no tenía límites. En una época en la que casi ningún jefe de estado lee nada -¿qué leían sus detractores Bush, Aznar, Berlusconi, Menem, Fox, Fujimori?- Chávez era el lector que todo autor querría para sus libros. Leía a todas horas, a pesar de las pesadas obligaciones que le imponían sus responsabilidades de gobierno. Y leía con pasión, pertrechado con sus lápices, bolígrafos y resaltadores de diversos colores con los que marcaba y anotaba los pasajes más interesantes, las citas más llamativas, los argumentos más profundos del libro que estaba leyendo. Este hombre extraordinario, que me honró con su entrañable amistad, ha partido para siempre. Pero nos dejó un legado inmenso, imborrable, y los pueblos de Nuestra América inspirados por su ejemplo seguirán transitando por la senda que conduce hacia nuestra segunda y definitiva independencia. Ocurrirá con él lo que con el Che: su muerte, lejos de borrarlo de la escena política agigantará su presencia y su gravitación en las luchas de nuestros pueblos. Por una de esas paradojas que la historia reserva sólo para los grandes, su muerte lo convierte en un personaje inmortal. Parafraseando al himno nacional venezolano: ¡Gloria al bravo Chávez! ¡Hasta la victoria, siempre, Comandante!


Fonte:http://www.atilioboron.com.ar/

terça-feira, 5 de março de 2013

Declaran a Yoani Sánchez mercenaria non grata en España

martes, 5 de marzo de 2013

 

Próximamente visitará el estado español la supuesta periodista Yoani Sánchez, en el marco de su gira por 12 países a lo largo de 3 meses.
 
La “pobre Yoani” que cada día no sabe si podrá almorzar, pese a haber recibido en los últimos años 500.000 euros en premios y subvenciones. La que dice no poder acceder a internet a pesar de que mantiene un blog de lo más activo, con una conexión con mayor capacidad de transmisión de datos que la de toda Cuba junta. La Yoani que denuncia constantemente la falta de libertad de expresión en Cuba, y crítica desde el mencionado blog, incluso mintiendo descaradamente, todo el sistema social y político cubano. La que piensa que había más medios de comunicación libres bajo el régimen de Batista. La que no condena el bloqueo ni lo tiene en cuenta cuando habla de las carencias existentes en Cuba. La Yoani que grita por los derechos humanos pero no defiende la libertad de Los Cinco o la desaparición del centro de tortura que EEUU tiene en Guantánamo. La que entra y sale con total desparpajo de la oficina de intereses de EEUU en La Habana, recibiendo instrucciones y “sobres” con los que cobra por sus servicios. La que apoya el golpe de estado de Honduras. La Yoani que sueña con una “democracia” y un régimen como el español como alternativa para su país.

Yoani, a nosotras y nosotros no nos puedes engañar, porque sabemos que el capitalismo, en su afán por acumular riqueza y poder, es capaz de devorar a la humanidad y los limitados recursos del planeta. Un sistema que es corrupto en si mismo, que está dejando a millones de personas tiradas a su suerte, sin empleo, sin trabajo, sin salud ni educación, sin cuidados, … que solo se sostiene a base de represión.

Por todo esto y cientos de razones más, Yoani, no eres bienvenida al estado español.

Los poderosos te encumbran y te financian, pero los pueblos te repudiamos.

Vete Yoani, no eres ejemplo de nada, …. más que de miseria humana, insolidaridad y deshonor.

Madrid, 4 de Marzo de 2013

Carta abierta de la Coordinadora de Solidaridad con Cuba de Madrid, ante la visita de Yoani Sánchez 

 

 

Declaran a Yoani Sánchez mercenaria non grata en España